HTC Touch Viva, como ya nos adelantó una filtración, es el nombre del terminal que quiere exprimir, aún con más intensidad que el HTC Touch 3G, las entrañas que daban vida al veterano HTC Touch. Y me temo que el transplante no ha sido todo un éxito.
El HTC Touch Viva parece la víctima de una clínica de estética de dudosa reputación. Sí, es más alto y ligero que su predecesor, pero es más ancho, grueso y sus líneas son más tocas. Vamos, que parece afeado deliberadamente para dejar claro que es un smartphone de gama baja. Aun así, sigue contando con la generosa pantalla táctil de 2,8 pulgadas y resolución de 320 x 240 píxeles del primer HTC Touch.
Mirando en su interior se confirman otras sospechas. El HTC Touch Viva sigue utilizando el procesador a 200 MHz de su antepasado para mover un Windows Mobile 6.1 Professional y la remozada interfaz táctil TouchFLO, que carece de los ornamentos de la versión 3D incluida en los HTC Touch HD, HTC Touch Pro y HTC Touch Diamond.
También sigue contando con la cámara de 2,0 megapíxeles, la conectividad Wi-Fi 802.11b/g y el Bluetooth 2.0 (ahora con A2DP), el puerto extUSB, la ranura microSD para ampliar los escasos 256 MB de memoria interna y la batería de 1.100 mAh que, gracias a los milagros de la optimización, ahora es capaz de ofrecer hasta 8 horas de conversación.
El HTC Touch Viva, igual que el modelo del que deriva, es un terminal GSM, pero ahora soporta las cuatro bandas de frecuencia del protocolo. De esta forma, aunque no puedes navegar a alta velocidades por la red móvil, no te quedarás incomunicado allá dónde vayas.
El HTC Touch Viva, con un precio aún por determinar, pero que no debería ser superior a los 300 euros, estará disponible en España a partir de octubre. Su único color es éste feo y tormentoso gris.
Vía | Gizmo